viernes, 26 de marzo de 2010

ELIJA MADERA LEGAL, COMPRE RESPONSABLE

Alto río Guapi (Cauca), Litoral Pacífico - Colombia
Foto: CBP - Guadua y Madera 2009

ELIJA MADERA LEGAL, COMPRE RESPONSABLE

Este es el eslogan de la campaña que WWF Colombia lanzó el 6 de marzo en Bogotá en el marco de la X Feria del Mueble y la Madera. El objetivo: promover la compra responsable de productos forestales como una herramienta clave para combatir la ilegalidad en el comercio de la madera, dirigiendo el mercado hacia esquemas de certificación como sello de calidad, buen manejo y prácticas sostenibles.

Colombia, territorio con 50% de cobertura boscosa

El 50% del territorio colombiano aún cuenta con su cobertura boscosa, mientras que el promedio global apenas alcanza el 30%. Este 50% está concentrado en tierras colectivas de comunidades indígenas y afro descendientes principalmente del Chocó-Darién y la cuenca del Amazonas.

Ecosistemas forestales como estos son los que han llevado a Colombia a ser catalogado a nivel mundial como el segundo país más biodiverso después de Brasil; y el primero en diversidad biológica por kilómetro cuadrado convirtiéndolo en una de las cinco regiones más ricas del Planeta Tierra.

Los bosques son una fuente de recursos estratégicos para la nación. Proporcionan bienes y servicios ambientales clave tanto para las comunidades rurales como urbanas: madera, productos forestales no maderables, belleza paisajística, hogar para comunidades étnicas y captura de carbono, elemento crucial dentro de la lucha contra el cambio climático. Por su parte, las fuentes de agua, vitales para el bienestar de las comunidades, dependen del buen estado de los ecosistemas forestales.

Lamentablemente el abuso de los recursos naturales, la explotación indiscriminada, el cambio climático y el tráfico ilegal de madera, han hecho que el porcentaje de superficie cubierta por bosques haya disminuido dramáticamente, generando un impacto ambiental y socio-económico en el país afectando no sólo el buen desempeño del sector y aporte al PIB nacional, sino también la seguridad y control de estas comunidades sobre su territorio.

A nivel mundial, la tala ilegal representa entre 20-40% de la producción de madera, cifras similares para el caso de Colombia.

Por eso, los consumidores de productos finales, sean individuos o sectores, son un eslabón fundamental para proteger los bosques. Si asumen la responsabilidad de preguntar por el origen de los productos y se aseguran de tener en cuenta los aspectos éticos y sociales, garantizarán mercados justos, distribuciones equitativas de los beneficios, así como la sostenibilidad ambiental y productiva de los bosques en el largo plazo.

Qué ha hecho Colombia para combatir la ilegalidad?

Un primer paso en Colombia para promover la compra de madera legal fue el año pasado cuando el Gobierno Nacional junto con 24 entidades más del sector público y privado, representantes de la sociedad civil y consumidores, firmaron El Pacto Intersectorial por la Madera Legal en Colombia.

En un esfuerzo colectivo por preservar los bosques, liderado por el Ministerio de Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial (MAVDT), la Corporación Autónoma Regional de Risaralda (CARDER), la Federación Nacional de Industriales de la Madera (Fedemaderas) y WWF Colombia, se logró convocar a veinticuatro entidades del sector público y privado, consumidores y representantes de la sociedad civil alrededor de un voto sin precedentes para acabar el tráfico ilegal de madera en Colombia, implementar una política nacional ambiental y mejorar la gobernanza forestal.

El Pacto busca que todos los eslabones de la cadena involucrados en la extracción y comercialización de la madera (compradores de materia prima, transportadores, transformadores y consumidores finales) garanticen el origen legal de la madera en Colombia. Esta iniciativa surge como respuesta a la devastación de por lo menos 48 mil hectáreas de bosques anualmente y a la sobre explotación de 21 especies forestales.

“El sector forestal está tomando relevancia en las agendas nacionales y Colombia debe asumir la gobernanza forestal como una prioridad”, señaló Mary Lou Higgins, directora de WWF Colombia. “La campaña Elija Madera Legal, Compre Responsable, pretende reforzar el compromiso, voluntad y responsabilidad compartidos para buscar los mecanismos efectivos de control, transparencia, mercados y compra responsable, con el fin de eliminar la ilegalidad en toda la cadena forestal y dar el verdadero valor a los bosques, mejorando la calidad de vida de las comunidades locales y fortaleciendo los procesos de desarrollo sostenible”, enfatizó Higgins.

Tomado de:
http://www.wwf.org.co/about_us/campanas/madera_legal/

jueves, 18 de junio de 2009

Prototipo de vivienda campestre en Guadua y Madera [Objetivos]

1. Profundizar sobre los conceptos de sostenibilidad y desarrollo sostenible, como parte fundamental del desarrollo de un prototipo de construcción respetuoso con el medio ambiente.
2. Investigar sobre los conceptos de arquitectura y construcción que se encuentran relacionados directamente con la protección y el respeto al medio ambiente.

3. Investigar sobre los diferentes tipos de arquitectura y construcción autóctona presentes en cada cultura de Colombia, en relación al lugar que habitan.

4. Investigar sobre materiales renovables de origen vegetal empleados culturalmente en Colombia para el desarrollo de construcciones campestres.
5. Diseñar un prototipo de vivienda campestre en guadua y madera que cumpla con los aspectos medio ambientales investigados, y que además se relacione con la cultura del lugar, en el cual se implante el proyecto.

6. Socializar y divulgar la experiencia y el proyecto a comunidades rurales tales como: grupos indígenas, grupos afrodescendientes y colonos campesinos, con el propósito de permitirles la apropiación cultural de este tipo de proyectos.

 
7. Crear una base de información sólida a partir de la investigación realizada, para ejecutar la factibilidad de la construcción del prototipo diseñado.

jueves, 16 de abril de 2009

Prototipo de vivienda campestre en Guadua y Madera [Intro]

Para la mayor parte de la población mundial, las viviendas o las casas son un telón de fondo de la vida cotidiana. La gran mayoría de las casas no son ¨de diseño¨, en el sentido usual del término; por el contrario, esa inmensa mayoría de casas ha sido realizada utilizando métodos y formas de construcción ya probados, que a lo largo del tiempo se han ido convirtiendo en tradicionales. Más recientemente, esas tradiciones han sido reemplazadas progresivamente por una estética impulsada por motivos de índole cultural y económica, en la que los elementos populares coexisten con los ¨de diseño¨, por lo general en detrimento de ambos.

Ante la premisa urgente de plantear soluciones, la humanidad se ha ido encaminando poco a poco hacia un nuevo estado de conciencia, por medio del cual intenta revertir su profunda huella ecológica dejada en el planeta. Nuevas formas de actuar y pensar, permiten a la humanidad adoptar ¨nuevos¨ modelos de desarrollo y habitabilidad, que sinteticen equilibrio y armonía en la existencia del ser humano en el planeta.

Sin embargo, cabe destacar, que estos ¨nuevos¨ modelos o formas de pensamiento son tan antiguos como el mundo mismo. Las culturas ancestrales propias de cada lugar ya habían establecido desde tiempos remotos sistemas habitacionales, e inclusive urbanísticos, bajo lineamientos y filosofías ecologistas, en los cuales se procuraba ante todo generar el menor impacto al ambiente. A partir de estas ideas se busca plantear una propuesta arquitectónica que desarrolle un sistema constructivo capaz de articular los ¨viejos¨ saberes con los requerimientos actuales de sostenibilidad, sismo resistencia, accesibilidad económica y aceptación por parte del usuario. Esta propuesta busca: ser coherente con el entorno, responder a las condiciones climáticas de la región, adaptarse a las condiciones topográficas y a los ecosistemas del lugar, utilizar los recursos naturales y materias primas del lugar o la región, y deberá incorporar la cultura, la cosmovisión, las técnicas y tecnologías propias de cada lugar y asentamiento, definiendo así una identidad arquitectónica propia y acorde a su localización, a su escenario natural, cultural y social.

*Gráfico: Aguilera Castro Ricardo, Arquitecto. Proyecto Hábitat Atrato. 1993.